Una amable y fraternal invitación del Club Alfa Romeo España, ha permitido a algunos miembros del Club Tridente Corsa, compartir durante el largo fin de semana del uno de mayo, la Concentración Anual del Club Alfa Romeo, celebrada este año en el Circuito Ascari De Ronda.
Gracias a los auspicios de la marca del biscione en España, se abrieron para los aficionados de las maquinas italianas, las puertas de un recinto de ensueño. En un entorno de dehesas y serranías, un grupo privado holandés, ha construido un circuito -y pronto un Hotel-, que son la envidia de cualquier aficionado al automovilismo deportivo. Sólo unos pocos elegidos pueden disfrutar, alejados de campeonatos oficiales y vigilancias federativas, del pilotaje de sus propios automóviles deportivos, en el más largo de los circuitos españoles –5,5 kms-.
Desde el cuartel general instalado en Puerto Banús desde el sábado, partimos hacia Ronda disfrutando de una carretera mítica por su trazado y paisajes. Tras subir las presiones de nuestros neumáticos para evitar un desgaste excesivo, llegamos al “Race Resort Ascari”, donde quedaron aparcados nuestros dos Ghibli –uno de ellos versión Cup-, y un Coupé 4200 GT, junto al único Ferrari de la jornada, un Mondial.
El exclusivo paddock, estaba tomado por los clásicos Alfa –un nutrido grupo de Giulias GT Bertone, un par de Giuliettas Spider, incluso un Junior Zagato-, y modelos más modernos, que incluían varias unidades de los recientes Brera y Spider.
Las tandas se organizan lo más homogéneas posible, y a los Maserati y el único Ferrari, nos asignan la correspondiente a los más potentes Alfa. Tras un par de vueltas para tomar un primer contacto con lo más básico de su trazado, damos rienda suelta a nuestra adrenalina, dejando brotar toda la esencia de las mecánicas modenesas. El trazado, largo y con todo tipo de curvas, es difícil de memorizar, y más aún descubrir en cortas tandas los secretos de sus mejores trayectorias. Pero todos coincidimos al final, en que esa cinta de asfalto entre encinas y alcornoques, tiene un glamour que pocos, por no decir ningún circuito español, tiene.
El día discurrió entre tanda y tanda, disfrutando de un catering servido en el paddock, con la calidad que sólo la organización de Club Alfa Romeo España sabe ofrecer a sus socios.
Ya por la tarde, un slalom celebrado en un lugar específicamente construído para ello junto al trazado principal, culminó una jornada que todos calificamos de inolvidable. La vuelta a Puerto Banús tuvo un sabor trufado de alegría y pena. En el puerto, una selección de Alfas fueron aparcados, para ilustrar el cocktail ofrecido por las autoridades locales, antes de celebrar la cena de gala que clausuró oficialmente la Concentración. En ella pudimos comprobar una vez más que alfistas y maseratistas somos las mismas gentes con la misma pasión por las mecánicas italianas.
Los miembros del grupo Tridente Corsa nos sentimos muy agradecidos por la acogida del Club Alfa Romeo, demostrándonos que nos consideran unos más de esa “Casa Grande” que sin duda es ya el Club respecto del resto de clubes relacionados a otras marcas italianas.
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